domingo, 22 de julio de 2012

Dood Skedel

Resulta curioso que mi primer regalo de cumpleaños fuera que el grupo en el que he estado trabajando tantas horas, tantos años... Se acaba. Después de dar conciertos buenos y conciertos malos, de reír e incluso llorar, cerramos una etapa en nuestras vidas. Me resulta curioso que justamente hoy haya recuperado aquello con lo que empecé a hacer la música que he seguido tocando tanto tiempo.
Es verdad que tengo ilusión por obtener algo nuevo y fresco, renovar el sonido en general, y eso puede hacerse con algo de esfuerzo. 

Es duro renunciar a tantas cosas, pero si se acaba se acaba, y no por eso yo dejo de funcionar o me voy a la mierda, como mucha gente querría y/o esperaría. Me da igual, uno tiene que hacer lo que cree mejor. 

Y claro, hoy es mi cumpleaños, y me estoy llevando las "mejores" noticias en un día en el que se supone que la gente se preocupa por hacerte sentir bien (aunque eso debería ocurrir todos los putos días del año), a pesar de ser una mera convicción social, porque yo le doy importancia a cumplir un año más respirando el efímero gas oxígeno que cada vez es más ínfimo en esta esfera. 

El día empezó de puta madre, pero ahora mismo muy bien no me encuentro. Asimilar, aceptar, y empezar otra cosa no se hace de un día para otro, y que encima me tiren al suelo un concierto que he estado intentando organizar desde hace tanto es como... UNA PUTA MIERDA. Pues eso, que es lo que yo decía, el 19 no es un número bonito. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario