A veces pretendéis que os de cosas que no tengo, y que sea cosas que no forman parte de mí. Me es imposible. No me gusta nunca decir nada así porque claro, es como que yo mismo me autolimito, lo cual provoca que yo me llegue a convencer de que no puedo hacer algo.
Alguien me dijo hace un rato que hay cosas que van con la persona, que no se pueden cambiar, y bueno, si eso es así, estoy realmente jodido, y no por las terceras personas, si no por mí. Creo que hay tantísimas cosas que forman parte de mí, y que sin embargo odio, que llega un punto en que no puedo discernir con claridad qué soy o qué cosas buenas tengo. Lo que puedo dar siempre lo he dado, incluso a personas que luego se han dedicado a decir mentiras, a calumniarme, a poner cosas que no he dicho en mis labios, e incluso, a destruirme.
Muchas veces me prometo a mí mismo que voy a ser mejor, mejor que yo mismo, aunque yo no tenga la fuerza que otras personas tienen de hacer las cosas por su cuenta, sin algo que les motive a hacerlo, personas que simplemente quieren algo y lo hacen. A mí me cuesta confiar en mí, y pensar que hago las cosas bien, por mucho que a veces diga.
¿Qué haces cuando no sabes cómo empezar? ¿Qué haces cuando indirectamente cargas unos recuerdos a una persona a la que no le corresponden de ningún modo?
Creo que nadie sabe hasta que punto me machacan esas cosas por dentro. Cuando uno lleva toda su vida a merced de los demás llega un punto en que no sabe vivir, no sabe qué, cuándo y cómo quiere algo, si es que realmente lo quiere. Sitios en los que no he estado, cosas que no he hecho, cosas que ni siquiera me he imaginado, y tanto por hacer. Por suerte no todo ha sido así.

Además, resulta que mañana es Sábado, y todo el tiempo que pase en casa seguramente será de aguantar a mi madre dando gritos, y en general el gran ambiente de los Sábados. Mi abuela ahí queda aparte, una persona que me "insulta" por así decirlo, por todo lo que mi hermano hace tan perfectamente y yo no. Pero yo no sé qué espera ella, cuando no ha estado nunca para nada de lo que yo haya podido necesitar, sólo siendo como otra fuente más de ingresos en Navidad y cumpleaños. Eso es triste.
Ensayaremos también, y yo me encuentro fatal físicamente, porque estoy agotado, y en parte necesito algo de descanso. Seguramente de nuevo nos pondremos con el material en el que trabajamos, a ver si con eso salimos del círculo de mierda en el que nos hallamos ahora mismo.
Hoy también tuvo gracia que mi hermano se mostrara reticente ante la idea de tocar en Mayo, bajo el argumento de que prefiere no dar conciertos. Claro, y entonces ¿cuándo salimos a enseñar lo que hacemos?¿cuándo disfrutamos intentando transmitir con lo que se supone que tanto nos apasiona? Parece que para él eso no está, aunque sin embargo se preocupe tanto por pagar la sala de ensayo. Es irónico a la par que patético.
A veces sólo necesito un empujón para pensar que puedo hacerlo todo.