No por eso hay que preocuparse demasiado. Se te quedan en la mente gestos y palabras que eres capaz de reproducir de forma cíclica incluso durante el transcurso de un día entero. Eso tampoco importa demasiado si la compañía es buena.
No quiero que por algunas cosas dejes de poder pasarlo bien. No quiero.
Y yo mejor que nadie sé que soy pésimo con algunas cosas, pero en muchas ocasiones es por falta de costumbre, porque no las he hecho de forma regular o más veces.
Bailar como vosotros, saber qué estoy escuchando y volver a casa con dolor de pies, de no haber parado de moverme en toda la noche.
Ojalá eso pudiera hacerlo hoy, porque he suspendido, no me sale nada nuevo que pintar y encima ayer molesté.
No hay comentarios:
Publicar un comentario