martes, 19 de marzo de 2013

Guepardo.

Piensa en un guepardo. Ahora visualízalo, corriendo detrás de presas, de una presa tras otra. ¿Crees realmente que ese animal consigue atrapar a todo lo que persigue a toda velocidad? Obviamente no, y de hecho falla más que acierta, pero no por eso se rinde, no para de intentarlo. ¿Por qué? Pues porque su vida depende de ello. Tiene que intentar cazar algo siempre para tener la oportunidad favorable de conseguir salir adelante. 



Si tienes alguna duda, el guepardo en tu vida tienes que ser tú, y salir a perseguir aquello que creas que merece un intento, o cien. 

Sólo fallas de verdad cuando dejas de intentarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario