¿Y qué saca uno de mirar su situación en perspectiva? Pues que no merece la pena sentirse oprimido, frustrado o triste por eventos o hechos acontecidos en un pasado, cosas que realmente nos hicieron daño, y que se las han apañado para seguirnos a cada rincón al que fueramos...
Sólo digo que merece la pena olvidar todas esas cosas, dejarlas salir, y por supuesto, no rechazar cualquier ayuda o similar que pudiera sernos útil, porque es necesario que uno se sienta grande, con fuerzas, y que esté dispuesto a apostar por sí mismo.
No te queda otra, no al menos si quieres ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario