Dejar que mi alma flote, y que se eleve conforme a una brisa que a veces parece no existir. Que fluya. Que sea capaz de alcanzar lo que en algunos momentos ha parecido tan difuso y distante. Yo considero que mi alma es el agregado de todo lo que soy en una especie de soplo, un respiro. No digo que exista en un sentido teológico, digo que en eso se me puede resumir muy bien. Respetar mis decisiones, o mis puntos débiles. De verdad que uno no necesita más que eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario