Un día curioso. Últimamente estoy empleando esto a modo de diario personal, cosa que en parte ha venido favorecida por diversos factores. Entre el ensayo de ayer, que volví andando del centro a cosa de las 2:30, que hoy me he tenido que levantar para estar a las 8:30 en el Severo Ochoa para hacer un informe de Física (el cual por suerte hemos tenido bien, y por tanto está exento de ser revisado para corregirlo)... Pues uno se agota. Después de pasar por el aulario, fui a casa y estuve un rato durmiendo, una práctica no muy habitual en mí, pero motivada por unos fuertes dolores de cabeza y un extraño y taciturno sentimiento de repulsión hacia cualquier comida, aunque tenía sensación de hambre.
Tuve que ir a clase, pero allí no aguante más que la primera hora, ya que la segunda la hice fuera leyendo algo de poesía del libro de antología de Carlos Barral, que es un tanto diferente en comparación con otros autores o con otros estilos de escritura poética. A tercera hora volví a entrar a física, pero el sueño realmente me dominaba. Era demasiado para mí, porque sabiendo lo que me esperaba después todo y absolutamente todo se veía peor.
En efecto, después de esas dos horas de física bien cargadas de temario, tuve que dirigirme al módulo de química para poder hacer las prácticas en el departamento de física aplicada. Mi práctica de hoy (además la última) se ha basado en la Ley de Hook (cuyo enunciado se basa en el hecho de averiguar una constante elástica que determinará una ecuación experimental), y he estado como dos horas pesando unos cilindros y comprobando el valor de dicha constante.
Al salir de clase me invadió el sentimiento de: "Has conseguido salir hoy viernes, de prácticas de física, una hora antes, aprovecharás el tiempo, ¿no?" Pues no. Llegué a casa y no encontré a nadie, excepto a unos gatos pequeños que se esfuerzan por correr y descubrir un mundo que no conocen. Realmente son animales maravillosos.
Me senté en el ordenador, y ahí se acaba todo. Luego he estado tocando un poco con la batería electrónica y posteriormente he visto "Johnny Mnemonic", una película futurista de semiacción en la que cada cosa que ocurre te desconcierta aún más. Después de todo ello, y de rechazar una oferta de salida dado mi estado, aquí estoy. Esperándola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario