Te levantas en una cama llena hasta los topes de sangre de gato, y notas el hedor que desprende la colcha incluso estando con la cabeza tapada. Suena el despertador a las siete de la mañana, te das cuenta de que has dormido fatal y muy pocas horas, e intentas darle motivo a eso de estudiar tanto, o trabajar tanto... Para que la vida en ciertos aspectos te devuelva tan poco. Me he dado cuenta en estos dos últimos días a quién le importo, y la verdad es que me he sorprendido a medias, porque desde que me quité Tuenti he notado que muy poquita gente se ha preocupado por buscarme de verdad, y por tratar de mantener el contacto. Pues si eso es lo que quieren muchos, así será.
Ayer me examinaron de una forma total y completamente improvisada, de unos conceptos que nos explicaron apenas treinta minutos antes. Por otro lado, matemáticas suspensa, como yo podía imaginar. No sé, es algo más que me voy a tener que preparar en verano.
Hoy no sé qué voy a hacer. Tengo tres horas de clase (entrando a las 13:30, lo cual es maravilloso) y muy pocas ganas de hacer nada. En fin, con la tontería se me han pasado veinte minutos, y aún no he empezado con ninguna de las cosas que tanta urgencia tienen. Y bueno, que nada, que espero que todos vosotros paséis un buen día, y que valoréis las cosas que de verdad importan, que seguro que no son pocas.
(Buenos) Días.
¡¿Pero qué le ha pasado al gato?!
ResponderEliminarEso me pregunto yo...
ResponderEliminar