viernes, 30 de marzo de 2012

Thursday.

Ha sido un día extraño. Me levanté a eso de las siete de la mañana para poder arreglarme, y preparar bien todo lo que tenía que coger para ir a verla. Nos hicimos unas fotos, las cuales por cierto me agradan muchisimo, y luego tuve ocasión de aprovechar el tiempo despejándome un poco la cocorota. Al llegar a casa todo fue normal, y al cabo de un rato, sin comerlo ni beberlo yo ya estaba de camino al centro con un amigo para buscar los restos de un día de Huelga General, de la que no voy a hacer comentarios, ya que yo mismo he dicho por varias vías que la gente que habla tantísimo de eso me llega a aturdir. Bueno, la cuestión es que dimos un paseo enorme, y acabamos tocando a "dúo" en la Plaza de la Marina, llevando encima las mismas gafas que se pueden ver en la imagen. Me encantan esas gafas, porque con ellas puedes mirar directamente al astro rey de nuestra órbita, y observarlo como una mera imagen nocturna, envuelta por una esfericidad terriblemente gigantesca. 
Llegaron más amigos, y juntos dimos una vuelta para ver qué encontrábamos por el centro, o por donde nos viniese en gana, en realidad, porque sólo teníamos ganas de vernos y hablar. Nuestros pasos nos llevaron a la playa, donde pude corretear como un niño pequeño y reírme tirando rocas al mar como pocas veces lo he hecho. Volvimos a pie, y acabamos en casa del amigo al que acompañé en un primer momento, donde hemos estado viendo un par de películas y hemos brindado por todo lo bueno que cada uno de nosotros tiene en su vida. Y es que joder, la mía está llena de cosas buenas.

Porque son las 3:33 de la madrugada, y sólo quiero decir que soy feliz.

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