Hoy se intuye por mi voz que aunque el tiempo ya pasó
dentro siempre llevaré esta pena que esconder.
Respirar. Cuéntame que tendrás valor, que te puedes levantar, que puedes recordar sin miedos, ni rencores.
Detrás de las noches más oscuras empiezan mis hombros, y justo detrás se encuentra el Sol.
Cierra los ojos y dame tu mano, agárrate fuerte, y por favor no me sueltes... Nunca tuve valor de decírtelo cuando debía, pero dicen que mejor tarde que nunca...
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