Me da miedo decírselo a mis padres, incluso más que el hecho de que me tengan que atravesar el tabique nasal con un aro de hierro. Quiero hacerme un piercing, más bien un Septum, para más inri. En fin, no quiero una cosa muy basta, ni muy grande, sino una cosa normal, que cuando haga falta pueda darle la vuelta y esconderlo, y fin de la historia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario