Supongo que no es mi mejor racha. No me gusta levantarme pensando que debería haber dormido menos para poder estudiar. No me gusta llegar a la sala a tocar, que todo vaya genial y que de repente comiencen a limitarme de una forma tan brutal. No me gusta nada llegar a casa y encontrar a mi madre dando gritos por culpa de mi abuela, porque sí, es su culpa, y quizás en parte de mi padre, pero bueno. Tampoco me gusta no tener hambre por el esfuerzo y tener que estudiar después de comer. Van a dar las 16 y ni siquiera me he puesto.
Nadie es perfecto, eso lo podemos tener claro, pero pienso que a veces uno es tan perfecto como lo concibe su imaginación, o al menos sus propias posibilidades.
Me gustaría pensar que hay personas, me da igual cuántas, que se sienten bien de tenerme cerca, que se alegran por mí, por lo que hago, e incluso si apuras mucho, por lo que soy.
Nada importante, al fin y al cabo. Un día de agobio normal.
Sinceramente pienso que te pides demasiado.
ResponderEliminarPedir de uno mismo está bien pero hasta un límite o no reprocharte demasiado si te sale mal una cosa, porque no todo te puede salir bien. Y seguramente habrá miles de personas a las que les ha ido muchísimo peor que a ti.
No te entretengas en ponerle etiquetas a tus rachas, es una época más y yastá. Como todas tienen sus momentos buenos y sus momentos malos. Hay cosas en las que tienes suerte y otras en las que no.
Pero bueno, qué te voy a decir, a mí me gusta cómo eres.