sábado, 24 de marzo de 2012

.

No sé qué me ha pasado. Algo de repente me ha hecho sentirme fatal desde lo más profundo, y me ha invadido un sentimiento enorme de vacío. Al menos me alegro de que ella se lo haya pasado bien, porque se merece pasarlo bien. No sé si yo soy una persona con la que lo pases bien, y menos últimamente, que me he pasado muchísimos ratos llorando por ilusiones perdidas o por cosas que cada vez veo más lejos. A veces para llorar sólo necesito recordar el daño que me han hecho, que me hayan tocado el alma de esa manera.
He descubierto que hay personas geniales cerca de mí que en momentos como el de hoy me escuchan. Me gusta saber eso. De vuelta me acompañan, y justo a pocos metros de mi casa, cuando ellos ya se han ido me quedo sólo yo y todo lo demás. Voy hablando solo por la calle, conmigo mismo, o por si alguien me escucha, y me abstraigo.
De repente de una voz me sacan de ahí, y resulta que es un muchacho que viene buscando cigarros, los cuales obviamente no tengo encima, más que nada porque no fumo. Es justo entonces cuando me dice que tengo cara de tener algo y que se lo de, le digo que de verdad no tengo nada, y sin motivo aparente me da un rodillazo en el abdomen, caigo al suelo, oigo cómo se ríe de mí y dice mientras se va:

"No eres más que una mierda"

Me resulta horrible, y me asusta realmente que sea la frase que esté presente en mi imaginación hoy cuando decida acostarme.
Ojalá estuviera ella aquí, aunque por un lado agradezco que no, ella no sabe nada, y para cuando lo sepa esto no tendrá ni sentido ni valor.

1 comentario:

  1. Javi, ¿de verdad? ¿Pero qué le pasa a la gente últimamente? ¿Dónde está el respeto?

    Y, joder, no pienses eso, muchacho.

    ResponderEliminar