Algunas personas andan, otras corren, y otras vuelan. No se puede vivir con miedo. A veces es mejor aceptar el valor que pueden llegar a tomar diversas decisiones, y no mostrarnos parsimoniosos en absoluto, ya que eso puede llegar a determinarnos cuestiones tan importantes como qué queremos estudiar, con quién queremos estar, con qué personas queremos compartir nuestros triunfos y fracasos...
No sé para quién escribo esto. Puede que para nadie. Da igual, en cualquier caso, lo que vengo a decir es que es cosa nuestra, a nivel de cada uno, a nivel personal, todo eso de andar, correr o volar. Depende de ti o de mí, y realmente, lo importante ahí no es cómo avances en tu vida, lo importante es que a fin de cuentas, avances, que no quedes como una sirena varada en la costa, como un triste gorrión que no es capaz de arrancar el vuelo aun cuando su madre ya le ha dado las pautas.
Hay que seguir. Hay que caminar.
No sé para quién escribo esto. Puede que para nadie. Da igual, en cualquier caso, lo que vengo a decir es que es cosa nuestra, a nivel de cada uno, a nivel personal, todo eso de andar, correr o volar. Depende de ti o de mí, y realmente, lo importante ahí no es cómo avances en tu vida, lo importante es que a fin de cuentas, avances, que no quedes como una sirena varada en la costa, como un triste gorrión que no es capaz de arrancar el vuelo aun cuando su madre ya le ha dado las pautas.
Hay que seguir. Hay que caminar.
La vida es compleja, y en ella hay que tener en cuenta todos aquellos parámetros y variables que influyen y afectan para poder tener una idea de qué podemos hacer para que trabaje por nosotros, para no sufrir, para no llorar... Para ver y encontrar nuestra propia felicidad.
Claro, es evidente que no siempre vamos a estar con una sonrisa en la cara, porque nadie ha dicho eso, pero es importante que a pesar de tener días malos, en conjunto global las cosas vayan bien, porque eso es lo que ayuda a que uno tenga unos buenos puntos de vista acerca de sí mismo.
¿Qué puedes hacer tú para conseguir eso? Quererlo. Salir y enfrentarte a cada día que pase con la mejor actitud que puedas, aprovechar y aprender, oír, sentir y ver.
Además también hay que aceptar junto con todo lo dicho arriba que uno debe comprender que no siempre se está al cien por cien, o que no siempre somos lo que querríamos ser, y por ello tener siempre el valor de seguir adelante.
Además también hay que aceptar junto con todo lo dicho arriba que uno debe comprender que no siempre se está al cien por cien, o que no siempre somos lo que querríamos ser, y por ello tener siempre el valor de seguir adelante.
Para terminar, no me gustaría añadir más que gracias a mi influencia personal, puedo decir lo siguiente:
“La sonrisa no es más que la conjunción de la satisfacción de haber hecho lo que creíamos correcto, en el momento correcto, junto a la persona o personas que creíamos correctas. Aquello que consiga hacerte sonreír, merece al menos un poco de tu tiempo, merece que lo aprecies, y te merece a ti. Hay quien dice que la sonrisa es lo único que puede hacernos volar.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario